dilluns, 10 d’octubre de 2011

El Sur Moravia

A pesar de la semanita que llevaba el sábado tocaba volver a madrugar. Me esperaban 2 días más de viaje por tierras checas.

Llegamos a nuestro destino pasado el mediodía (comimos unos bocadillos en el bus), y nuestro destino era: "Moravský kras", las cuevas de Moravia: Un complejo subterraneo de más de 5 kilómetros (de los cuales solo 1 esta abierto al público) lleno de estalactitas, estalagmitas y ese tipo de estructuras habituales. Me quedé impresionado con la profundidad que se podía apreciar en alguna de las salas. Concretamente hay una "El abismo de Macocha" que llega a los 138.5 metros. Mirar hacia abajo desde la pasarela impresionaba de verdad.



La siguiente parada era "el mar Checo". La republica Checa no tiene costa alguna claro, pero si tiene un lago de generosas dimensiones que usan para navegar en vela, pescar, etc.. Allí nos esperaban 20 bicis y un montón de bodegas de vino. La idea era simple, un primer grupo hacia una ruta en bici por la zona parando en cada una de las bodegas para probar el "Burcák" (vino a medio fermentar, prácticamente es mosto con algo de alcohol) que allí preparaban, mientras el otro se quedaba en el pueblo probando los vinos, y luego pues al revés.




2 cosas.. la 1a: El Burcák esta bueno, bastante bueno. Pero no puedo decir lo mismo de los vinos de la zona, que en mi opinión no se pueden comparar a los vinos Españoles o Franceses.. y 2a: Los Checos están obsesionados con la bebida. Para cuando acabamos el Tour en bicicleta + visita de la zona (sobre las 7 de la tarde) ya íbamos todos medio borrachos (menos mal que elegí el primer grupo) y no exagero. Para ese entonces ya empezaba a intuir que iba a ser el viaje más etílico en el que jamás había estado. Y así fue.



El albergue en el que pasaríamos la noche estaba en un pueblo la mar de pintoresco: " Mikulov". La cena fue bastante ligerita, pero el vino... el vino era barra libre. Las Jarras corrían sin fin, y la gente cada vez estaba más contenta xd. Después de cenar fuimos en grupillos a la bodega, donde un amable Santa Claus (con menos barba) nos explico infinidad de historias y nos hizo probar infinidad de vinos y licores que el mismo preparaba.... Y eso es todo lo que recuerdo....



Al día siguiente, nos esperaba un estupendo desayuno en un magnifico patio interior y una resaca de la misma magnitud..



Seguimos nuestra visita por las tierras de Moravia parando en un Chateau (castillo estilo francés) llamado "Lednice". El lugar era bastante impresionante, no solo por la extensión de sus interminables jardines, si no también por los edificios en si, de un estilo bastante espectacular. Había incluso un Zoo y un lago con un Minarete en el centro. Realmente Precioso.





Después de comer fuimos a por la última visita: Jihlava. Lo primero que me sorprendió al llegar allí fueron los "Trolebuses"; nunca había visto ninguno y me parecieron la mar de curiosos.
Las Catacumbas de Jihlava son bastante famosas y especiales. Se ve que dichas catacumbas se extienden 25 km por debajo de la ciudad y que en ella habitan fantasmas y seres sobrenaturales. Hay 10 kilómetros abiertos al público, pero creo que nosotros apenas vimos un par. Como dato curioso, uno de los pasadizos muestra una extraña luminiscencia, para la cual no se ha establecido aún una causa. Un reportero hizo un experimento en dicho pasillo: se quedó a dormir allí con una cámara de infrarrojos grabando constantemente. Al mirar la grabación la mañana siguiente descubrieron un extraña silueta de pie a su lado...



Y después de eso, el regreso a casa. Eso si, durante el trayecto de vuelta a los buddies les dio tiempo de alcoholizarnos un poquiiito mas xd